Esplendor recobrado

El 4 de julio fue reabierto el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, tras la restauración de los murales de José Clemente Orozco que fueron afectados por el sismo de mayo de 2016

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Dos historias —una de rebelión y otra de ciencia— vuelven a ser contadas con esplendor en el Paraninfo Enrique Díaz de León. Dos de los murales más importantes de José Clemente Orozco: El hombre creador y rebelde (1937) y El pueblo y sus falsos líderes (1937), recobraron su grandeza tras una ardua restauración obligada por las grietas presentadas como consecuencia del sismo de 4.8 en la escala de Richter, que azotó a Guadalajara el 11 de mayo de 2016.

El pasado 4 de julio este espacio volvió a estar habilitado para que los visitantes admiren este patrimonio artístico de Jalisco. Pasaron cuatro meses en los que el personal del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) repararon las fisuras de los frescos, y un par de meses para el retiro de los andamios y restablecimiento de los muebles y acabados.

Una inversión de 1.2 millones de pesos para la restauración y otra de poco más de medio millón en el pago de andamiaje, fue lo que la Universidad de Guadalajara  destinó para la recuperación de los frescos creados en 1937.

José Clemente Orozco de 1935 a 1939 pintó en Guadalajara los murales que se han convertido en referentes de la propia ciudad y del artista: Miguel Hidalgo, en la bóveda de las escaleras del Palacio de Gobierno, El hombre en llamas y los frescos de los muros del Hospicio Cabañas, y El pueblo y sus falsos líderes y El hombre creador y rebelde al interior del Paraninfo de la UdeG.

La titular de la Coordinación General Administrativa, Carmen Enedina Rodríguez Armenta, explicó que el patrimonio de bienes muebles e inmuebles que está al resguardo de la Universidad tiene una póliza de seguro de daños por más de mil millones de pesos, además de que esta fue la primera vez —de las cuatro veces que ha ocurrido— en que se hace una rehabilitación de tal escala en el Paraninfo.

“La restauración inició en enero y duró cuatro meses. Las trece fisuras radiales, múltiples daños y desprendimiento de material original de los frescos fueron restaurados por los especialistas. Se hizo una estabilización de las obras, resane, limpieza y aplicación del color”, expresó durante la ceremonia de reapertura del Paraninfo, al interior del Museo de las Artes (MUSA).

El Vicerrector Ejecutivo de la UdeG, Miguel Ángel Navarro Navarro, elogió que estos murales formen parte de la obra cumbre del pintor de Zapotlán el Grande y que la comunidad universitaria es dichosa por resguardarlos.

“Hemos probado que se puede recuperar y rescatar esta riqueza que ya es patrimonio del mundo, no sólo de la Universidad”, subrayó.

Aunque el público ya puede acudir al Paraninfo, actualmente continúan los trabajos de restauración de la cúpula del recinto, que se realizarán durante los próximos ocho meses, con el fin de conservar la obra de Orozco desde el exterior, a partir de la limpieza de residuos de la cantera, retiro de la flora que ahí crece, cambio del azulejo deteriorado, herrería, vidrios y pintura.

Durante esta ceremonia de reapertura también se entregaron reconocimientos a quienes formaron parte del comité de restauración de los frescos.

En los trazos de Orozco

El hombre creador y rebelde:
El idea del ser humano frente a sí mismo es confrontada en esta obra que retrata a cuatro hombres que ascienden hacia un vacío que es coronado por la parte superior de la cúpula. Son 13.6 metros de diámetro y 5.5 metros de altura de la cúpula, los que significaron un reto para el artista, ya que fue la primera vez que sus trazos fueron plasmados en una superficie cóncava.

1. El rebelde
Es el único personaje que no asciende, sino cae. Con el cuello forrado de una horca, muestra una cara de agonía. Porta una capa roja que cubre su brazo izquierdo.

2. El obrero
Imponente hombre cuyas manos sostienen con fuerza una potente máquina de metal. El reflejo de la clase trabajadora está plasmado en la mayoría de las obras de Orozco, sector fundamental en la ideología socialista, con la que congeniaba el autor jalisciense.

3. El hombre pentafásico
También conocido como el sabio o científico, es una figura que tiene en su poder figuras geométricas con líneas de proyección y un corazón. En su mano izquierda porta un compás y en la derecha, un escalímetro, herramientas fundamentales para el estudio de las ciencias exactas y naturales.

4. El maestro
La figura de un hombre con un semblante sereno alza la
mano derecha apuntando al cielo. Su mano izquierda se
fusiona con la del rebelde.

El pueblo y sus falsos líderes:
Es un fresco tríptico que está en la parte posterior del estrado del Paraninfo, cuyo mensaje es la lucha de las clases oprimidas en medio de un tormentoso entorno de guerra. Este mural se divide en tres paneles: el frontal y los posteriores izquierdo y derecho.
En un escenario en llamas se gesta una lucha. Del lado izquierdo hay un grupo de sujetos que insistentemente refieren al contenido de libros, y del otro, combatientes, una horda de personas famélicas se levantan en armas para derrocarlos.

1. Los miserables
Dos adultos, uno de pie y otro arrodillado, tienen un semblante de desgracia con un cuerpo denigrado. En la parte inferior está el cuerpo de un niño tendido, tal vez muerto, que también parece padecer las inclemencias.

2. Obreros y soldados
Un miembro del ejército y dos obreros, uno de ellos armado con una pistola en la cintura, miran en actitud desafiante. A los pies de estos sujetos se muestran unos rifles que parecen rivalizar con una pila de libros.

Fotografía: Aryana Benavides