Close up: François Sagat

El actor francés de porno gay es el ícono queer del Premio Maguey 2018

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Francois SagatFrançois Sagat ama hacer las clásicas y aburridas escenas de porno gay, no necesita
guión, sólo que le digan “¡Acción! y tómala, papá”. Así fue como logró consolidarse a escala internacional en una industria que también es víctima del machismo. Su trayectoria en más
de 50 cintas, que incluyen el cine porno y el que no es porno, lo han llevado a consolidarse como un representante de la diversidad sexual.

Por tal motivo, en esta edición del Premio Maguey es galardonado como ícono queer. Este año el pornógrafo francés estrenó la serie François Sagat: The New Leading Man, que fue presentada en el Museo de Arte y Diseño de Nueva York, y el documental Sagat: The Documentary.

Su apariencia ruda y desinhibida se magnifica en la pantalla, pero en persona es serio, paciente y con humor, y cuenta acerca del contexto de ser un actor de audiovisuales para adultos.

Hacer porno gay hoy. Lo hago desde 2005, siempre he tenido problemas por hacer porno y más porque es porno gay, que es considerado por muchos como algo peor. He sido afortunado porque además he participado en filmes con otras temáticas como el horror, tal es el caso de la popular cinta Saw VI. Vengo de Francia, un país muy conservador, donde si quieres hacer una carrera en la industria del cine es muy difícil. Incluso intenté tener un agente y nunca lo logré.

Vivimos en un mundo que sigue siendo muy machista, se sigue pensando que si eres un hombre gay eres más débil que uno hetero. Tener sexo gay sigue siendo un problema.

Que todos los tipos de cuerpos cojan. La gente que ve pornografía se tiene que identificar cuando se vean en la pantalla al momento de relacionarse con su sexualidad, tiene que haber una representatividad. Yo represento el cliché del pornógrafo musculoso
en la industria fílmica americana, porque eso es lo que decidí retratar y así cumplir mi propia fantasía.

Fantasía vs trabajo. Cuando empecé en esto tenía 24 años, era más joven y mi mente también. No sabía en realidad lo que estaba haciendo, porque no lo hacía por dinero sino por el sexo. No era famoso y esto lo hacía porque soy alguien que le gusta experimentar
con su cuerpo, y así lo hice, pero seis meses después llegó la fama repentinamente, no lo esperaba, nadie se lo espera, así que traté de seguir el modelo de lo que la gente decía que necesitaba ser. Por eso muchos de mis seguidores piensan que yo era más excitante
para ellos en mis primeros filmes que los otros porque lo hacía más genuinamente. Me convertí en algo menos natural y lo comencé a hacer como un robot. Amo hacer las clásicas y aburridas escenas de porno gay, me salen muy bien. Sin guion, ni otras cosas, sólo acción y ¡boom! Retos globales del porno. Que los realizadores sean más apasionados con las historias que se llevan a cabo, con todo lo que se lleva a escena y que los actores sean más naturales. Ahora gracias al internet tenemos la posibilidad de realizar lo que
queremos hacer y ya no es necesario un agente.

Fotografía: Paulo Jiménez