Muros testigos del Porfiriato

A través de un documental sonoro, egresado de Periodismo del CUCiénega promueve rescate de la hacienda La Bella Cristina, en la localidad de Maltaraña, municipio de Jamay

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Hacienda Bella CristinaLas tierras pantanosas donde desemboca el Río Lerma en el Lago de Chapala, fueron los cimientos de la casa de campo de estilo victoriano que Porfirio Díaz y la familia Cuesta erigieron como centro de operaciones del proyecto de desecación de la Ciénega de Chapala, con la que crearon una vasta zona agraria en Jalisco y Michoacán.

La belleza de la finca fue vinculada con la de la hija de los Cuesta, por lo que llamaron así a la hacienda: La Bella Cristina, que hasta hoy pervive en la localidad de Maltaraña, en el municipio de Jamay.

Sin embargo, el tiempo, el olvido y la burocracia han sido los verdugos de esta hacienda, que forma parte de la identidad de los jamaitecos, por ser protagonista de leyendas e historias transmitidas de boca en boca por generaciones.

Inspirado en esta tradición, Juan Carlos Salcido Hernández, egresado de la licenciatura en Periodismo, del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega) y reportero en Radio Universidad de Guadalajara en Ocotlán, realizó una investigación periodística sobre la historia de La Bella Cristina por medio de un documental sonoro.

“La importancia histórica de La Bella Cristina es que esta finca fue el centro de operaciones de la desecación de parte del lago. La familia Cuesta tenía este proyecto licitado por Porfirio Díaz, que les dio poder sobre muchos terrenos para poder sembrar. Es uno de los puntos atractivos de Jamay y de la comunidad de la Maltaraña. Todos los que viven ahí se saben la historia porque sus abuelos llegaron a trabajar ahí cuando estaba habitada”.

Fueron cerca de tres meses de investigación y producción los que requirió Salcido Hernández, que involucraron la elaboración de un radioteatro que, a la par de entrevistas con autoridades, habitantes de la población y cronistas, recrea los momentos clave en torno a la historia de la hacienda. El trabajo fue pensado en la clase de Taller de Radio 2 de la licenciatura.

“Conforme iba encontrando información, agregaba más cosas al guión de la representación actoral. Por poner un ejemplo: yo no sabía si Porfirio Díaz había estado en la hacienda y no lo podía poner en la dramatización hasta que no me lo confirmaran. Luego descubrí de dónde venía el nombre de ‘La Bella Cristina’. Entonces cambié la estructura para que tuviera más sentido”.

Dicho documental cuenta con interpretaciones actorales de calidad, gracias a la vinculación y apoyo que Salcido Hernández tuvo con el creativo Patrick Hernández Merino, así como la búsqueda de personas que pudieran proyectar voces acordes a la historia. El estudiante se dio a la tarea de realizar una dirección actoral que reviviera el contexto histórico de la ribera de Chapala hace más de 100 años.

Viajes en tren, sonidos de máquinas de vapor, de la cotidianidad rural y hasta una fiesta de alta sociedad, son algunos de los “paisajes” sonoros que acompañan a quien escuche la historia. Por ello el joven reportero afirma que con este tipo de elementos logra una riqueza que difícilmente se puede obtener con otros géneros periodísticos.

“Cuando empecé a investigar sobre la hacienda descubrí una historia interesante que se podía contar. Lo histórico se podía resaltar porque había personajes conocidos, y valió la pena esforzarse. Con el sonido se pueden lograr cosas que con el video yo no podía, como recrear la historia con actores en ambientes del pasado. Es laborioso, pero es más sencillo que el video. Creo que sí logré transmitir lo que es esta hacienda, que tiene un significado que va más allá de lo bonita que está”.

En peligro de desaparecer
A un costado del Río Lerma, La Bella Cristina está condenada a la desaparición: la humedad, la falta de mantenimiento y un problema legal son los obstáculos que impiden su rescate. Una serie de vigas fueron colocadas para apuntalar los muros.

Esta situación es plasmada en el documental sonoro, el que destaca que uno de los pobladores de Maltaraña se asume como propietario de la hacienda por ser familiar directo de quienes se encargaron de cuidarla tras haber sido abandonada, una vez que los dueños se vieron inmersos en una tragedia por conflictos de intereses durante la primera mitad del siglo XX.

“Ya está complicado conservarla, porque en su momento no se le dio la importancia que merece. De hecho, todavía no se le ha dado importancia, porque si quisieran realmente las autoridades, podrían protegerla”.

Salcido Hernández menciona que es importante que la gente conozca este sitio, que fue un hito para la región Ciénega, ya que de ésta parte su desarrollo agrícola y económico.

“Según lo que comentan, la Casa de Cultura de Jamay ha intentado comprarle la finca a quien la reclama, pero que no se deja. Este municipio sí utiliza La Bella Cristina en sus recorridos turísticos. Justo cuando buscan ser pueblo mágico debería haber la manera de que también la conserven. Por lo que he visto, no se ve tanta intención de hacerse de ella para protegerla, ni de otra instancia como el gobierno del estado. Platiqué con el dueño y hay cierta legalidad en su reclamación”.

Para conocer la historia de la creación de la hacienda, el pacto entre la familia de los Cuesta y Porfirio Díaz, de cómo terminó en ruinas, las voces institucionales y hasta las leyendas sobrenaturales que cuentan de esta antigua vivienda, se puede ingresar al sitio http://www.labradiocuci.com/2018/06/25/la-bella-cristina/ para reproducir el documental.

El joven exhortó a que más profesionales de la comunicación y el periodismo aprovechen las bondades de este género radiofónico híbrido para contar historias por medio del sonido.