Comienza VI Coloquio Internacional de Música del CUAAD, en Museo Regional

Promueven meditación como clave para el desarrollo artístico musical

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Técnica, lectura de partituras, lenguaje formal, habilidades físicas, capacidades de coordinación, estudio de teoría y manejo escénico. Son muchos los conocimientos y áreas que una persona debe aprender y dominar para dedicarse profesionalmente a la música.

Mucho se habla en la academia de que, para lograrlo, se debe practicar con constancia para vencer los tropiezos; sin embargo, estos obstáculos podrían superarse desde una actividad que no tiene que ver, aparentemente, con este arte.

La meditación es la disciplina que el Jefe del Departamento de Música, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), maestro Sergio Eduardo Medina Zacarías, recomendó como parte escencial en el desarrollo de los músicos.

Esto lo dio a conocer en la charla inaugural del VI Coloquio Internacional de Música, que se realiza este 5 y 6 de septiembre en el Museo Regional de Guadalajara.

“La meditación es una disciplina con más de cinco mil años, que nació probablemente en India, difundida por el budismo y, luego, por el taoísmo. La mente es el proceso de pensamiento, la parte que reflexiona y este proceso mental tiene una función importante, que es la actividad con la que se puede evaluar y reflexionar algo”, mencionó a los presentes.

Meditar tiene la finalidad de generar un mejor estado mental para después enfocarse y llegar a la iluminación. “El iluminado es alguien que puede estar siempre en su momento presente. Cuando la mente no funciona es porque estamos pensando en cosas del tiempo pasado o futuro. Cuando estamos en el presente, estamos plenamente en contacto con la realidad”, abundó Medina Zacarías.

“La gente cree que meditar es reflexionar, pero meditar es estar en tiempo presente, no es tener la cabeza en blanco, es poner la cabeza en lo que estamos haciendo. Se trata de hacer una actividad en la cual podamos mantenernos en ella, sin salirnos de ahí”, explicó.

Los ejercicios se basan en observar la respiración, porque ésta ocurre en tiempo presente; es algo que se hace todos los días y se va ejercitando. “Si uno ejercita diez minutos diarios, vamos a empezar a ser conscientes de muchos procesos cotidianos. Nadie que esté en tiempo presente va a tener un accidente”, subrayó.

“Muchas veces estamos tocando un instrumento, pero en realidad estamos pensando en otras cosas –reflexionó Medina Zacarías–. Por ejemplo: los músicos trabajamos con dos memorias: la de la mente y la de las manos; en cuanto la mano toma el control, la mente se va y se puede tocar mientras la mente divaga. A veces veo a estudiantes en clases a los que no les sale cierta pieza, aunque aseguran que sí les salía; eso pasa porque tocó con las manos y su mente nunca estuvo”.

Reiteró que observar y tener una actitud meditativa garantiza la auto-observación y no sólo en la música, sino en cualquier área de la vida.

“Nos dicen que estudiemos más, y muchas veces el problema se resuelve fuera de la música, porque acabamos reforzando nuestros defectos”, indicó.

Esta charla, titulada “La meditación como práctica musical”, convocó a estudiantes, especialistas e interesados en la ejecución musical, durante este coloquio que tiene como invitado especial al tenor mexicano Francisco Araiza, quien este jueves y viernes presentará dos Master classes sobre interpretación vocal a cinco cantantes de Jalisco. Ambas clases están abiertas al público, y se realizarán a las 17:30 horas en el inmueble.

Durante la ceremonia de inicio del coloquio, la Directora de la División de Artes y Humanidades del CUAAD, maestra Dolores Aurora Ortiz Minique, externo que es de gran honor la presencia del maestro Araiza.

El académico del CUAAD, maestro Eduardo Escoto Robledo, dijo que esta actividad será enriquecedora porque se difundirán conocimientos derivados de investigaciones alrededor de la música sobre teoría, historia, ejecución y técnica, y patrimonio.

A t e n t a me n t e
«Piensa y Trabaja»

Guadalajara, Jalisco, 5 de septiembre de 2019

Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Abraham Aréchiga