Baja recuperación de Chapala en 2019

Este año se redujo el número de presas que aportan agua a la Cuenca Lerma-Chapala, por lo que no se han podido recuperar los 60 centímetros que perdió el lago en el estiaje

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El reservorio de agua superficial más importante de México, el Lago de Chapala, ha disminuido su captación de agua con respecto a 2018, debido a una sequía moderada ocurrida en la Cuenca Lerma-Chapala-Santiago; esto lo dio a conocer el director del Instituto de Limnología del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), Eduardo Juárez Carrillo.

“Este año no ha sido lo que esperábamos de las lluvias, pues sólo subió 42 centímetros, comparados con los 260 centímetros del año pasado; todos vimos en 2018 las imágenes de cómo el agua rebasaba los malecones de la ribera”. En cambio, la disminución de este año “se debió principalmente a una cuestión de sequía. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reporta que en la Cuenca Lerma-Chapala hay una sequía ligera o moderada”, explicó.

Indicó que la sequía ligera es evidente si se visitan las presas que están río arriba, que son las que abastecen, en gran medida, a este cuerpo de agua. En el estiaje de este año, el lago ha bajado más de 60 centímetros.

El académico informó que, en 2018, el lago inició con una capacidad mínima de 4 mil 32 millones de metros cúbicos, para terminar con una captación de 6 mil 711 millones. “Esto implicó 84.99 por ciento, en la cota 96.76; con 1.2 metros más hubiéramos llenado el lago”.

“Hace un año, en estas fechas, las presas Solís, Ignacio Allende, Melchor Ocampo y la laguna de Yuriria estaban vertiendo agua al Río Lerma, lo que implicó que en noviembre de 2018 haya habido un repunte en el lago. Este año, sólo la Presa Solís se encuentra vertiendo agua, el resto no lo están haciendo, lo que provoca estos bajos niveles de recuperación”, refirió.

Con respecto a la extracción de agua por parte del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), el especialista refirió que no se está sacando más de la normal; aunque sí es un factor de reducción, al igual que la evaporación natural.

“En términos de salud, el lago está bien, porque tiene un buen nivel y en ciertos lugares hay buena calidad, aunque en otros es regular y en algunos más no es buena; pero, en general, se encuentra bien”, abundó el director del instituto, quien además afirmó que, tras estudios, sí han encontrado contaminación orgánica en este ecosistema acuático.

Fundamental, el estudio de Chapala
La Universidad de Guadalajara, por medio del Instituto de Limnología del CUCBA, es la instancia que se encarga de estudiar asuntos ambientales, calidad de agua y pesca en el lago más grande de México. “Estamos empezando a retomar el monitoreo, es toda una aventura, prácticamente es un océano interior, actualmente no hay datos muy disponibles”.

Otros proyectos que realizarán es el de microalgas en este ecosistema, así como pesquería, y buscan vincularse más en el ámbito de alimentos, como la producción de microalgas, a partir de la capacitación de mujeres que habitan en el lago.

“En el instituto también hemos trabajado con la reproducción de charal y hemos tenido éxito a muy pequeña escala, pues es un organismo muy complicado de cultivar; llevamos tres años intentándolo, pero no nos desanimamos porque la tecnología para el cultivo del pescado blanco tardó 14 años en desarrollarse, en Tizapán el Alto, Jalisco. El Gobierno de Jalisco tiene instalaciones para cultivar los tres tipos de pescado blanco”, dijo el especialista.

Para saber

El Lago de Chapala cuenta con más de 20 por ciento de las aguas superficiales del país. 86 por ciento de la cuenca forma parte del territorio de ocho municipios de Jalisco (Tizapán el Alto, Tuxcueca, Jocotepec, Chapala, Poncitlán, Ocotlán, Jamay, La Barca), y el 14 por ciento restante a tres municipios de Michoacán (Venustiano Carranza, Cojumatlán de Régules, Briseñas).

La capacidad máxima del lago es de 7 mil 897 millones de metros cúbicos, que equivale a una cota de 97.80, que a su vez implica mil 523 metros sobre el nivel del mar.

Un lago proveedor de pescado

Desde hace 30 años, el Instituto de Limnología ha monitoreado el trabajo de la Sociedad Cooperativa de Pescadores del Lago de Chapala. Según datos de esta instancia universitaria, hay una relación entre el aumento de nivel y la obtención de pescado.

“Para 2017, entre 130 pescadores sacaron del lago 544 toneladas de pescado; en 2018, obtuvieron 850 toneladas y, este año, con corte al mes pasado, ya van sobre las 634 toneladas”, externó Eduardo Juárez Carrillo.

Estas toneladas se reparten entre varios tipos de ejemplares: tilapia (Oreochromis niloticus), carpa (Cyprinus carpio), charal (Chirostoma sp), lobina (Micropterus salmoides) y bagre (Ictalurus sp). “El bagre, en su escasez, es muy socorrido, y llega a tener un coste de 50 pesos el kilogramo”, informó.

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en 2016 (los datos más recientes) se produjeron 50 mil toneladas de productos pesqueros en Jalisco. “Más de la mitad provienen del Lago de Chapala. Tenemos registradas 78 cooperativas en el lago, que implican la presencia de 2 mil pescadores, más 50 pescadores libres”, agregó Juárez Carrillo.

Informó que la producción de charal ha aumentado: “Una cooperativa pesca hasta 6 toneladas de charales al año y existe una veda”.

Sobre la atención en el control de pesca de especies que están en peligro, como el caso del pez blanco, dijo que sí hay control por parte de las autoridades e incluso está prohibida toda arte de pesca que no sea selectiva. El pez blanco, por ejemplo, es una especie que no pesa más de 100 gramos, por lo que no es fácil capturarle con las artes actuales, con las que se pescan otras especies más grandes.

No hay alerta por Pez diablo, pero preocupa
Aunque algunos pescadores del Lago de Chapala han reportado la presencia del Pez diablo (Hypostomus plecostomus) —animal exótico que se caracteriza por su cuerpo oscuro, duro, de hasta 40 centímetros de largo—, el director del Instituto de Limnología descartó que su presencia se haya salido de control.

“Hasta ahora sólo puedo confirmar dos reportes de este pez, en este año. Los pescadores de la cooperativa no lo están reportando, lo cual no significa que sea preocupante. Es posible que ese pez pueda aprovechar las debilidades del lago y causar un problema a la pesca, como ha causado en otros lugares, como en la Presa Infiernillo, en Michoacán”, dijo.

Indicó que no se descarta la presencia del pez originario del Amazonas, y que haya sido introducido por acuaristas. Recalcó que en el momento en que los pescadores comiencen a atrapar dichos peces de forma masiva, entonces sí ocurriría un problema.

El Pez diablo es una especie invasora originaria del Río Amazonas, en Sudamérica; desequilibra ecosistemas acuáticos dado que se alimenta de los huevecillos de otros, poniendo en peligro la biodiversidad de los entornos.

“El instituto tiene un técnico que va al lago todos los días a pescar y cada mes vamos al mercado a revisar la pesca y no hemos encontrado plecostomus, pero en cuanto veamos que haya una incidencia mayor avisaremos a las autoridades para que realicen acciones”.

Fotografía: Mariana Hernández