Tumbas de tiro, espacios maternales de muerte

Arqueóloga de la UNAM comparte que estos espacios funerarios del Occidente de México remitían a matrices maternas, a donde las almas iban después de morir

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Tumba de tiroMorir es como regresar al útero de nuestra madre. Al menos así lo veían las antiguas culturas que habitaron el Occidente de México y que se caracterizaron por crear tumbas de tiro.

Como parte de los festejos de aniversario del Museo Tlallan de Talpa, en la Región Valles, la historiadora Verónica Hernández dio una conferencia, en la que explicó el sentido artístico y simbólico de dichas cámaras funerarias subterráneas.

“Las tumbas de tiro remiten a la matriz materna, al espacio uterino. Es un entrar al inframundo, que es un estrato principal en la estructura del cosmos”.

“Si ponemos atención en el diseño y significación de las formas, tienen que ver con lo que remite a una matriz materna o espacio uterino”.

Tumbas de tiro
Diagrama de las tumbas de tiro

Indicó que en las tumbas de tiro se logra una relación entre el espacio y lo inframundano, pues incluso éstos espacios se han encontrado en laderas de cerros.

“Los cerros y cuevas se encuentran ligados a la entrada al inframundo. Según la cosmovisión mesoamericana se creía como un espacio femenino, que se asocia con el abajo”.

“Y también tenían cualidades que asociaban a las tumbas con lo de abajo, la fertilidad, sexualidad, caos, oscuridad; es el lugar de los ancestros y los muertos, peligroso incluso”.


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Información y locución: Iván Serrano Jauregui


Se ha encontrado que estas arquitecturas mortuorias contaban con una profundidad de hasta 20 metros, dijo la investigadora del Instituto de Investigaciones de Estéticas de la UNAM.

Destaca ingeniería mesoamericana

Tumbas de tiro
Multi simbólico. Para las culturas de las tumbas de tiro, el inframundo significaba lo femenino, el retorno, lo acuático.

Éstas se han encontrado en las regiones Valles y Centro de Jalisco, así como en zonas de Zacatecas, Nayarit, Colima y Michoacán, y que datan de los años del 300 antes de Cristo al 600 después de Cristo (de la misma época que el pueblo de Teotihuacán).

“No era sencillo, el ingreso a la cámara, pues se hacía más angosto. Lo común es se cavaban en el tepetate (horizonte del suelo endurecido), en el espacio de suelo, justamente es el espacio o superficie”, explicó.

El tepetate quedaba expuesto y se aprovechaba la compactación del suelo.

Verónica Hernández indicó que en zonas pedregosas también se construían tumbas de tiro, como en Sayula o en Bolaños, con el mismo esquema, pero que ahí sí utilizaban lajas para poder crear estos espacios.

La académica manifestó que hace falta más investigación arqueológica, pues es una realidad que en Jalisco aún son pocas las tumbas de tiro que se registran.

Estos vestigios arqueológicos son predominantes en el occidente de México. Incluso, un descubrimiento reciente fue en 2009cuando el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó del hallazgo de una tumba de tiro, en la colonia Ciudad Granja, en Zapopan.

Distribución de tumbas de tiro identificadas. Mapa de la Biblioteca Digital del ILCE

En esa ocasión se descubrió entre figurillas antropomorfas, una vasija-efigie, una olla, fragmentos de un metate, una copa, así como astillas de huesos. Todo eso, tras la realización de unos trabajos en el drenaje de la zona.