Regina Orozco, Javiera Mena y Mariana Maremoto charlan sobre urgencia de lo femenino

Presentan “El futuro es femenino” durante los Diálogos del Premio Maguey del FICG 35.2

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Cada generación tuvo sus iconos de mujeres que aparecían en las pantallas; lo que para Regina Orozco fue Mi bella genio, para Javiera Mena fueron los personajes de mujeres de las películas de Hayao Miyazaki, y en el caso de Mariana Maremoto, La bruja desastrosa, que transmitían por Once TV México.

Pese a que cada una pertenece a las generaciones boomer, zeta y millenial, respectivamente, las dos cantes y la ilustradora coinciden que lo que une a esas figuras que admiraron tiene que ver con la magia, pues ésta permite una realidad distinta al mundo masculino.

Sobre esto platicaron durante el primero de los Diálogos del Premio Maguey, llamado “El futuro femenino”, que se estrenó virtualmente en la app UDG 3D como parte de la edición 35.2 Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

“Me gustaba Mi bella genio porque en los años 60 regía la idea de que una mujer no podía ser mejor que un hombre, pero con su magia ella hacía lo que se antojaba y yo decía que quería ser como ella”, contó la cantante Regina Orozco.

“En mi caso, yo me sentí identificada con personajes masculinos, parecían ser más divertidos que el de una mujer; me costaba encontrar mujeres como yo (aventureras, atrevidas), pero los encontré en las películas de Miyazaki con Mi amigo Totoro o El viaje de Chihiro; pues el director enaltece a las niñas o a la mujer”, dijo la cantautora Javiera Mena.

“Recuerdo a estos personajes de Canal Once, donde había un programa llamado La bruja desastrosa, a la que siempre le salían mal las cosas, no podía hacer nada bien. Me sentía identificada con ella porque en verdad fracasaba en todo y se me hacía interesante la narrativa”, detalló Mariana Maremoto.

Como cualquier charla casual, de las figuras en la televisión y el cine la conversación pasó a lo que las tres artistas perciben como femenino, frente a lo masculino: roles, alcances y violencias.

Siento que hay una energía femenina que está en la naturaleza, pero tiene que ver con la recepción y la contemplación”, expresó la chilena Javiera Mena, quien dijo que lo femenino no tiene que ver con la mujer, así como lo masculino no tiene que ver exclusivamente con el hombre.

Recordó que la sociedad impone catalogaciones hegemónicas de lo masculino y lo femenino. “Hay gente, como yo, que no nació en el canon heterosexual de mujer. A estas alturas siento que lo femenino y lo masculino son una emanación de la naturaleza y que se produce una danza entre ellos mismos”, agregó Mena.

Indicó que por años se ha impulsado el actuar, conquistar, agredir y competir como algo que lleva al logro y que eso está asociado con lo masculino. “Ahora casi todo tiene que ver con la recepción, la contemplación, y eso viene de la energía femenina, no de la mujer”, dijo.

“Lo que la sociedad ha puesto como femenino y masculino es por el control y el capitalismo, que dice cómo tenemos que ser las mujeres, con tal cuerpo; yo soy gorda y una gorda hermosa, y no por ser mujer debo de tener ese cuerpo que dicen”, añadió Orozco.

La también actriz mexicana recalcó que “el patriarcado no es lo mismo que masculino, pero éste sí ha debilitado mucho a las partes femeninas (que son asociadas con debilidad)”.

A propósito, la ilustradora Mariana Maremoto añadió que “nos enseñaron que la fuerza para que las cosas se logren viene de la masculinidad, cuando también dentro de la feminidad se puede lograr. La feminidad es más pasiva y amorosa, se ve como débil, callada y silenciosa, cuando ahí también hay muchísima fuerza”.

Javiera Mena refirió que en el patriarcado se priva del lado femenino a los hombres. “Que los hombres no puedan llorar es algo muy fuerte, imagínate, no llorar y no conectar con esa vulnerabilidad. En el mundo la ambición y el poder se relacionan con el no llorar. El mundo del poder es masculno y viene de ahí del poder de una ambición”, dijo.

Las tres coincidieron en que en lo masculino y lo femenino existen claroscuros, por ello siempre es necesario cuestionar para ver la vida con otras miradas, pues reconocieron que incluso en las disidencias sexuales se replican patrones de masculinidad tóxica.

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Guadalajara, Jalisco, 23 de noviembre de 2020

Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Cortesía FICG