Kate del Castillo comparte su búsqueda por alcanzar el sueño americano actoral

Presentan charla virtual “Mexicanas en Hollywood”, en FICG 35.2

0
240

Lo que la llevó a trabajar como actriz en Estados Unidos fueron las ganas de encontrar retos actorales. En ese entonces, ella ya había protagonizado varias telenovelas de Televisa y ya estaba cansada de repetir los mismos personajes.

Kate del Castillo se aventuró a viajar a un país en el que se trabaja diferente y donde tuvo que empezar desde abajo, haciendo castings porque no la conocían y con mucha hambre de ser mejor en lo que le apasiona.

“Para mí fue durísimo enfrentarme a otro sistema totalmente diferente: acá es tener manager, entertainment lawyers (cosas a las que no estaba acostumbrada). Tomé clases de reducción de acento, me puse a estudiar dirección, tomé clases de screenwriting, improvisación, sigo yendo a audiciones, y todo es padre, porque antes lo que me ponía tan nerviosa ahora es una oportunidad de hacer lo que más me gusta”.

Esto lo compartió durante la última master class virtual del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) 3.2, titulada “Kate del Castillo: mexicanas en Hollywood”.

“En algún momento pensé que tenía que regresar por no tener dinero o trabajo –compartió–, pero en mi cabeza estaba quedarme aquí y no sólo como actriz, sino como productora”.

Agradece su pasado como actriz estelar de telenovelas como MuchachitasRamona o La mentira; estas dos últimas con personajes fuertes que rompían con el rol de protagonista buena y virginal.

“Aprendí mucho de las telenovelas y conocí a gente maravillosa, pero el estómago como artista te va pidiendo otras cosas y si no sigues eso, entonces eres infiel a ti mismo, y yo me fui fiel a mí misma”, confesó.

Uno de los grandes proyectos que considera importantes ya en Estados Unidos es Trade, con el actor Kevin Klaine, que aborda la trata de blancas mexicanas que terminan en ese país, pues eso derivó en que se convirtiera en embajadora contra la Trata por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La actriz comentó que ya trabaja como productora con un grupo de amigas con quienes buscan presentar historias de latinos y latinas ajenas a los estereotipos que aún permean en las películas hollywoodenses.

“Sí quiero, por lo pronto, tener más protagonistas que sean mujeres, que sean inteligentes y que lo tengan todo”, recalcó.

Reconoció que ella y todos los mexicanos antes y después que ella han abierto puertas sin querer para que otros puedan emprender proyectos en Estados Unidos.

Cambia de aires La Reina del Sur
Uno de sus más recientes éxitos es la secuela de La Reina del Sur, novela escrita por Arturo Pérez Reverte. La mexicana cuenta sobre lo que se viene en la tercera temporada de esta serie, que ha resultado polémica.

“Yo, como requerimiento, pedí alejarnos del tema del narcotráfico, ya ‘estamos hasta acá’ de series de narcotráfico; la mía fue la primera que la llamaron narcoserie, y a partir de ahí empezaron a hacer un montón, pero ésta está basada en un best seller de Arturo Pérez Reverte, y la protagonista es mujer en un mundo de hombres”, explicó.

Manifestó que el personaje de Teresa Mendoza es tan fuerte y completo que podría dedicarse a cualquier cosa e igual tendría el mismo éxito. Adelantó que ya tiene en sus manos el primer capítulo de la nueva temporada y que los episodios se están trabajando con una mesa especializada de escritores, a partir de la estructura hecha por Pérez Reverte.

Otro espectáculo que está cocinando es la bio-cabaret llamada I’m Okate, que está basada en la serie de situaciones desafortunadas que ha vivido, escrita por las dramaturgas Las Reinas Chulas (Marisol Gasé, Nora Huerta, Ana Francis Mor y Cecilia Sotres).

I’m Okate es una obra de teatro divertidísima y habla por lo que los seres humanos pasamos, y la grabamos en Guadalajara; si ésta llega a alguna plataforma, la dejaremos ahí. También tenemos Llegó la Revolución, señores, un show de mi papá (Erick del Castillo) que es muy lindo y te produce tantas emociones, son corridos mexicanos de la Revolución; entonces, quise dejar eso, un legado de mi papá”, relató.

Dijo que “hace siglos” que no la llaman a México, por lo que todo esto es parte del trabajo que ella tiene que crear. “No me suelo poner metas porque las cumplía muy rápido, o por estar muy enfocada no veía otras oportunidades más jugosas que mis propias metas”.

Atentamente
«Piensa y Trabaja»
«Año de la Transición Energética en la Universidad de Guadalajara»
Guadalajara, Jalisco, 26 de noviembre de 2020

Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Cortesía FICG