“Elle”, “trans”, “no binaries”: urge dejar de tener miedo a nombrar las identidades

FIL Joven 2021 presentó la charla “Ellas, ellos, elles: una radiografía del mundo trans”

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Luisa Almaguer, en la FIL 2021

Está bien fácil: una persona trans es alguien que no se identifica con el género que le dijeron que tenía que asumir, sólo porque nació con una vulva o un pene.

Una persona no binarie es alguien que no se identifica como hombre ni mujer, o quizá sí, pero ambas de forma temporal, al mismo tiempo o permanente.

Y el término “elle” (“them” en inglés) es el pronombre que millones de personas en el mundo han decidido asumir, porque el de “él” y “ella” no les representa.

Para abundar en estos conceptos y lo urgente de la realidad que viven personas con identidades disidentes, se realizó la charla “Ellas, ellos, elles: una radiografía del mundo trans”, en el marco de FIL Joven.

Ahí, el activista Aletze Estrada y la artista Luisa Almaguer compartieron mucho de lo que tiene que lidiar alguien trans en México, ante un nutrido público que en todo momento compartió sus dudas y opiniones.

“Esa construcción de identidad es personal, pero (cuando se trata de ser trans) hay una presión social (patriarcal y machista) que asesina a las personas que no se sienten identificadas con lo que les dijeron que eran, basados en sus genitales”, dijo Almaguer.

Sobre lo molesto que puede ser para muchas personas el hecho de tener que reaprender que existen formas de vida más allá que el del hombre y la mujer heterosexual, ambos presentadores indicaron que “hay tantos sexos como los que tengan que existir”.

“Los seres humanos construimos nuestra identidad a lo largo de nuestra vida”, añadió Estrada, quien apuntó que hay personas que se descubren trans desde que son menores de edad hasta muchos años ya vividos.

“Las personas trans existimos mucho antes que los medios de comunicación”, indicó Almaguer, quien además cuestionó por qué en las series, las películas y hasta las telenovelas hay representatividad trans y no así en los libros y la academia.

“Estos lugares como las ferias de libros nunca han recibido chido a las personas trans, muchos de esos espacios son no seguros. ¿Por qué nos ha costado más trabajo vernos representados en los libros? Será un tema de mayor elitismo y clasismo”, agregó.

Ella retó al público a que le llevaran diez libros que representen a una persona trans con dignidad y sin estar basado en el modelo binario, blanco y cisgénero.

Recordó que la esperanza de vida de una mujer trans en Latinoamérica es de 35 años.

Aletze Estrada, en la FIL 2021

“No soy tu compañera, soy tu compañere”

Hace pocos meses le joven Andrea Escamilla se hizo viral en redes sociales con un video en el que se le muestra gritándole de forma desesperada a otro joven que le dejara de decir “compañera”, y que se le refiriera como “compañere”.

Dicho contenido alcanzó la discusión en las redes, donde lo que imperó fueron las burlas, el odio, los memes y las críticas hacia una persona que lo único que pedía era que le respetaran el pronombre con el que se identifica: “elle”.

Sobre dicha situación, un integrante del público cuestionó a Aletze y Luisa, a lo que refirieron como una una falta de respeto básico hacia otra persona.

“Se trata de una persona no binaria que explotó. No debieron de haber explotado tanto su imagen; el tema importante debería girar sobre por qué es importante el uso del lenguaje incluyente”, indicó Aletze Estrada.

“El tema genera discurso de odio con titulares como el de ‘compañere’. Las personas trans en el país están precarizadas; si no le pueden decir por el pronombre que quiere, imagínense en lo demás”, subrayó.

“Los pronombres respetan la identidad de cada quien. Es como si llegaran y te dijeran un nombre que no es tuyo, es tan simple como eso: es una forma de respetar el pronombre con el que te identificas”, indicó Luisa Almaguer.

Recalcaron que pese a lo que diga la RAE o los conservadores de la lengua, ésta se construye y permite explicar las realidades, por lo que al no mencionarlas éstas se invisibilizan.

Combatiendo el supuesto “deber ser”

Ser trans no siempre implica que necesariamente la persona se asuma como hombre o mujer (binario), ni que luzca femenino o masculino; sino que se trata de una identidad que no es fija, incluso existen quienes lo viven de forma mutable.

En eso hicieron énfasis los presentadores, pues exhortan a que la gente deje de apegarse al ideal heterosexual, heteronormado, blanco y cisgénero (personas que sí asumen su género con respecto al que le asignaron al nacer).

“El género es un constructo social. Hay que tener un poco más de curiosidad de lo que nos es ajeno. Está bien que no lo comprendas. Yo, aunque soy hombre trans, no sé lo que es ser una mujer trans ni una persona no binaria”, explicó Aletze Estrada.

Pues, dijo, su proceso hacia lo masculino es más aceptado “porque estamos en México, un país sumamente machista”.

Aletze Estrada se dijo agradecido de que se realizara este encuentro porque incide en transformar los imaginarios sociales sobre la diversidad de identidades de género.

Indicaron que un enemigo autonombrado contra las personas trans es el de las feministas radicales transfóbicas, que se basan en un discurso biologista que se sustenta en que las mujeres trans “no son lo suficiente mujeres” porque no nacieron con vulva, mientras que a los hombres trans los ven como traidores.

“Y ahora nos estamos cuidando de feministas radicales en los espacios feministas que reproducen el discurso colonial violento. El feminismo está siendo tocado por las derechas y los discursos fascistas (que son altamente peligrosos)”, advirtió Luisa Almaguer.

Atentamente
«Piensa y Trabaja»
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Guadalajara, Jalisco, 2 de diciembre de 2021

Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Abraham Aréchiga