Fábricas de Francia, histórico glamour tapatío

La Editorial UdeG presenta un libro con la investigación de Sergio Valerio, académico del CUCSH, sobre la historia arquitectónica y comercial de este centenario emprendimiento francés en Guadalajara

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En uno de los cruceros más importantes y concurridos del Centro de Guadalajara se encuentra un espacio histórico que logró convertir a la ciudad en referente de la moda y el comercio de productos importados desde finales del siglo XIX.

Es el edificio de las Fábricas de Francia, que hoy ya no existe como tal, ni su arquitectura original y ni si quiera el nombre (pues ahora es la tienda Liverpool).

Lo que ahí queda es el fantasma de un sitio emblemático, que impulsó el desarrollo de la Perla Tapatía, desde el Porfiriato y entrado el siglo XX hasta 2018, cuando cambió su nombre comercial.

La historia de este inmueble la ha estudiado Sergio Valerio Ulloa, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), cuya investigación ha sido editada por la Editorial Universidad de Guadalajara como parte de la Serie Edificios y Espacios Públicos.

«Un grupo de comerciantes franceses llegan a México a finales del siglo XIX y fundan almacenes, primero como pequeñas tiendas de ropa que se instalan en el Centro del país».

Otros almacenes fundados en la época fueron Nuevo Mundo, Nuevo París, París Londres, Liverpool, Palacio de Hierro, distribuidas en varias ciudades de México.

El académico indicó que quienes crearon Fábricas de Francia fueron originario de la localidad de Barcelonnette, un lugar frío cercano a la frontera con Italia, donde en aquel entonces había una precarización que obligó a emigrar en cadena a América.

Así fue como Léon Fortoul (1855-1896) llegó a Guadalajara en 1878, a la edad de 23 años, y ese mismo año fundó Las Fábricas de Francia junto con Adrián Berlie, Desiderio Bonnafoux y Joseph Chapuy.

Seis años después Berlie y Bonnafoux abandonaron la sociedad, que quedó en manos de Léon Fortoul y Joseph Chapuy.

Louis Fortoul (1863-1918) llegó a Guadalajara siete años después que su hermano, también a los 23 años, y se incorporó como socio de Fábricas de Francia en enero de 1887, junto con Auguste Bec.

Ambos hermanos Fortoul eran provenientes de Jausiers, en el mismo valle de Barcelonnette, Francia.

Fue tan prolífico el negocio que tuvo impacto en las sociedad tapatía rica e incluso los dueños compraron parte de las antiguas fábricas de Atemajac y el Batán.

«Fueron diversificando sus inversiones y entonces participan en las compañías industriales durante el Porfiriato, no es el caso exclusivo de Guadalajara, también en Ciudad de México, Puebla, Veracruz, donde colonias francesas compran fábricas textiles donde se hacen las telas que venden».

«Las Fábricas de Francia era el lujo de la sociedad tapatía, siempre para presumir su ropa decían que lo compraban en Fábricas de Francia levantándose el cuello, pues era de lo más elegante posible».

Un espacio remodelado una y otra vez

«Primero rentan locales, luego los compran y después los van transformado, porque esa esquina de Juárez y 16 de Septiembre (antes avenidas del Carmen y San Francisco) era un edificio colonial, pero ahí construyeron un edificio de estilo ecléctico y afrancesado; esto en 1898«, compartió.

Así, este edificio, por dentro y por fuera, aportó un imaginario francés de glamour donde la gente de la clase alta podía adquirir ropa, telas y productos importados de Europa.

La ilustración de la finca está en la portada del libro y fue hecha por Jorge Fregoso, académico del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

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Fue alrededor de 50 años después de su creación que este edificio imponente fue destruido.

«En 1948 se ampliaron las calles de la ciudad, de ser angostas las ampliaron para los carros a cuatro carriles, entonces derrumbaron todas las fachadas, de tal manera que tuvieron que remodelarlo», recuerda el académico.

Valerio Ulloa indicó que un edificio que hoy permanece y se parece al de las antiguas Fábricas de Francia es el de la recaudadora que está a un lado del Palacio de Gobierno, que era donde estaba el Nuevo Mundo.

La dinámica de cambiar su aspecto volvió a ocurrir en los años 70 y a inicio de los 80, cuando un incendio obligó a crear el almacén que hoy se conoce.

En 1988, Fábricas de Francia se fusiona con Liverpool, pero el nombre del concepto permaneció por 30 años; y en 2008 por fin desaparece la marca como tal y los tres almacenes de Fábricas de Francia dejan de llamarse así (en las sucursales Centro, Plaza Patria y Plaza del Sol).

Fue en 2021 cuando la histórica tienda ubicada en Plaza del Sol, que había operado durante 52 años, se mudó de ahí al nuevo centro comercial Distrito La Perla; ahora Suburbia ocupa dicho espacio.