Aromas de la cocina de Jalisco a escena, en “Sombra de lo que fue”

A partir de testimonios de mujeres cocineras en las regiones del estado, la compañía Make Project presenta obra de teatro sobre comida, memorias, migración y violencia

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En un fogón las tortillas, los chiles, el jitomate, la cebolla y otros ingredientes crean un aroma que remite a la cocina tradicional de Jalisco.

Pero aquí no es una cocina, sino un escenario en donde el olor remite al amor de las madres y abuelas, la identidad y las añoranzas de una mujer que se reencuentra con su pueblo.

Es la obra de teatro Sombra de lo que fue, escrita por Noé Morales y dirigida por Alberto Magaña, quienes buscan que olfato sea un personaje más con que el público se pueda deleitar.

“Una de las maneras de las madres y abuelas de darte cariño y decirte que todo está bien es justamente con su cocina, esos recuerdos fueron parte esencial de mi crecimiento”.

“Quería unir estas dos partes que me gustan mucho: el teatro y la cocina”, compartió Alberto Magaña en entrevista para Ciudad Olinka.

Esta puesta en escena de la compañía Make Project mezcla el tema de la cocina, la violencia y identidad culinaria, en una historia protagonizada por la actriz Lucía Cortés y el actor Jesús Hernández.

Ésta aborda cómo una mujer vuelve a un pueblo de Jalisco donde creció y arriba al negocio de cocina que su familia tenía.

Fotografía: Scarlette Fontecha

“Este lugar ya no es el mismo, se siente diferente; es un lugar olvidado, arrasado por el crimen organizado, que empieza a adueñarse las poblaciones y transforman el espacio”.

Pero en medio de todo lo derrumbado queda el fogón o tlecuil, donde la protagonista, por medio de la cocina, se remonta a esa parte de sí que sólo la cocina le permitirá conectar.

“Ahí es cuando a ella le empiezan a surgir dudas y se cuestiona sobre ese pasado. Al mismo tiempo que se prende la lumbre de este fogón reviven esos recuerdos, los olores”.

El talento en el teatro y la cocina

Quienes hacen esta obra son talentosos maestros del teatro en Jalisco que aportan a la historia con sus dotes histriónicos, pero también en la cocina.

“En cuanto inicié el proyecto pensé en Lucía Cortes, pues tengo una relación personal con ella y una de sus cualidades es que cocina muy bien y tiene un cariño particular hacia la comida“.

Y aunque ella es buena cocinando, Alberto Magaña apuntó que sí hubo un gran reto.

Pues en la obra hay una “complejidad técnica por las acciones que tiene que realizar ella en la cocina, más las situaciones emocionales del personaje”.

“Es una dualidad que se trabaja en escena para que esté presente el ritmo y el tono”, destacó.

Fotografía: Scarlette Fontecha

Otro factor fundamental en la obra es la música, que incide desde la preparación hasta la sobremesa.

Aquí el encargado de hacer la música en vivo es Jesús Hernández.

“Jesús Hernández es la voz a través de la música”.

“Es parte importante en la obra con las melodías, pues él es la voz de este lugar (desolado) que toca y canta en vivo“.


“Sombra de lo que fue”, hecha de los saberes culinarios en Jalisco

La coachala es uno de los platillos identitarios del municipio de Tuxpan y el resto de la Región Sur de Jalisco, incluso hasta Colima.

Éste se prepara con pollo desmenuzado en un caldo de jitomate, con chiles, masa de maíz, y más.

A decir de de Alberto Magaña, la coachala tiene una especial presencia en la obra de teatro, pues incluso tiene que ver con el recuerdo de su abuela en esta zona de la entidad.

Por ello, en la Sombra de lo que fue hay metáforas que tienen que ver con las gallinas y la preparación de tortillas y los chiles que se tateman durante la función.

“El maíz aquí además es auditivo con la preparación de las tortillas, que también es algo muy visual el ver a las mujeres haciéndolas a mano, pues llevan un cierto ritmo y estímulo visual“.

Coachala de Tuxpan, Jalisco. Fotografía: Secturjal

Expresó que la Sombra de lo que fue también parte de la recopilación de experiencias y sentires en torno a la cocina, por parte de mujeres en las siguientes regiones:

  • Sierra de Amula, en Autlán de Navarro y Tenamaxtlán.
  • Sur, en Zapotiltic, Tamazula, Tuxpan y Zapotlán el Grande
  • Ciénega, en Ocotlán
  • Centro, en Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque
  • Norte, en Colotlán

“Hicimos pláticas con diversas mujeres para conocer de su propia voz qué significa para ellas la cocina”.

En la mayoría de las entrevistadas se remontaron a su infancia y hablaron de la cercanía que tuvieron con sus madres y abuelas”, compartió.

Además, dicho texto también contó con la dramaturgia activa de los actores Jesús Hernández y Lucía Cortés.

“La gastronomía no son nomás platillos”.

“Sino que va más allá en cómo nos forma como sociedad y qué identidad nos va dando como jaliscienses y mexicanos”, externó.

Este proyecto escénico es posible gracias al apoyo del estímulo Proyecta Producción de la Secretaría de Cultura de Jalisco.