Sebastián Moreno Coronel, trazos del homoerotismo casual

El artista plástico originario de Atoyac, en la Región Sur de Jalisco, ha desarrollado obras pictóricas en torno al cuerpo masculino y la fragilidad de la figura del macho

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Asoman las nalgas con despreocupación y eso lo sabe bien Sebastián Moreno Coronel.

Están enfilados y la tensión sexual por voltear a verse entre ellos. Mientras están orinando en el río, no sólo se percibe, sino que se siente una tensión que puede explotar o simplemente contenerse.

Esta escena la plasmó este artista originario de Atoyac, Jalisco, en la pintura Nutriendo el caudal.

Quizá se trata de un momento real o imaginario, una fantasía sexual; pero que sin duda remite a situaciones que existen:

Instantes donde hay una tensión sexual entre varones, donde hay morbo.

Es una realidad oculta del ejercicio sexual en el mundo, pero que conlleva exitación y algunas veces culpa.

“Esta pintura tiene como fondo la ciudad de Girona, en Cataluña, España. Son unos chicos que están orinando en el río que cruza la ciudad”.

Este río está cerca de una parque donde se hace cruising (prácticas sexuales clandestinas al aire libre)”.

"Próxima partida", Sebastian Moreno
“Próxima partida”, Sebastian Moreno

“Este tipo de obras hablan de situaciones reales pero que pretenden ocultarse al público en general, pero que suceden. Y mi obra busca sacar a la luz todo eso”.

Esto comentó el pintor jaliscienses, quien radica en España, en entrevista para Ciudad Olinka, quien a lo largo de su carrera ha tomado el tema del homoerotismo como una fuente de inspiración.

Ya sea en las duchas comunitarias, con amigos, con parejas, con desconocidos, existen situaciones donde hay deseos sexuales de por medio.

Pero que en ambas o alguna de las partes las asume como algo indebido, prohibido, exitante.

“Aunque pasen los siglos seguirá ocurriendo, pues seguirá habiendo hombres que no terminarán aceptando su sexualidad aunque la vivan“, cuenta el artista de Atoyac.

De la fantasía a experiencias reales

Las obras de este artista jalisciense son rebeldes y muestran, tanto con pudor como con exhibicionismo, instantes que él vivió o que viven en el imaginario de hombres que tienen sexo con hombres.

"Locker room joy", Sebastian Moreno
“Locker room joy”, Sebastian Moreno

“En la adolescencia descubrí el sexo no de una manera informada. Hay veces que cuando lo descubres lo haces quizá de una forma ruda, quizá en un cine donde la gente se encontraba”.

“Las imágenes de mis pinturas muchas pueden ser autobiográficas; más que fantasías fueron realidades, primero México y luego en Europa (pues reside en España)”.

Sobre el morbo, dijo que aunque la sociedad sea más permisiva, “hay personas que no conciben la sexualidad gay; sino sólo la de la norma”.

Entonces para muchos dicha sexualidad es oculta “y es vivida con un morbo o manera de rebeldía de tratar de hacer algo que no es lo que todo mundo quisiera“.

De ahí que muchos hombres subliman su deseo en momentos donde se pueden permitir tener erotismo: las duchas con otros hombres, vestidores, con amigos entre bromas y más.

Un estilo incluyente que confluye

Los protagonistas de las obras de Sebastián Moreno Coronel son hombres en vestidores, en la calle o en escenarios oníricos.

"Desnudándote los deseos", Sebastian Moreno
“Desnudándote los deseos”, Sebastian Moreno

Es decir, espacios que podrían provocar escenas homoeróticas, mismas que el pintor plasma mediante todo tipo de técnicas, como la pintura al óleo, que a decir de él le permite crear desde transparencias hasta empastes y más.

Su estilo lo describe como uno que confluye entre el postmodernismo, el pop art y el expresionismo.

Los cuerpos masculinos que el creador de Atoyac busca representar son los que evocan la idea de masculinidad tradicional, pero también explora en la diversidad de cuerpos.

Todos éstos susceptibles a ejercer una sexualidad abierta o discreta por igual.

“Para mí es importante porque todos los seres humanos somos válidos en todos los sentidos, dado que a nivel erótico he podido disfrutar de todo tipo de cuerpos y sobre todo no normativos, incluso de personas que están en transición a otros sexos; eso crea una riqueza que no se puede ignorar”.

"Fronteras vivientes", Sebastián Moreno
“Fronteras vivientes”, Sebastián Moreno

“No creo que haya un sexo mejor ni más bello que otros; todo tiene cabida en el arte”.

Las posibilidades de explorar

Sebastián Moreno Coronel nació en Atoyac, Jalisco, en 1971.

Era un tiempo en que el desarrollo de la localidad le privó de crecer de forma acomodada y a la par en el seno de una familia tradicional.

“Fui creando mi propio mundo en la imaginación. Desde que tuve un lápiz en la mano empecé a dibujar las letras del periódico y empezar a reproducir cosas”.

Recuerda de su infancia la Laguna de Sayula, pues Atoyac forma parte de la ribera que la mitad del año es un espejo de agua y el resto es un desierto con tolvaneras.

De tal manera que ese paisaje influye aún en su trabajo.

En mi obra aparece mucho el agua como un elemento que salva y vuelve a la vida y vuelve a renacer”.

Comentó que estudió el bachillerato en Ciudad Guzmán, donde descubrió su sexualidad.

Sebastián Moreno Coronel, artista originario de Atoyac, Jalisco. Fotografía: Cortesía

Luego estudió Artes en Guadalajara, pero al no estar satisfecho se mudó a la Ciudad de México para entrar a Artes Visuales, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Venirme a España fue un poco accidental, vine a hacer una residencia artística y aquí conocí a una persona con la que inicie una relación que propició que me quedara”.

Ahora, desde España, el artista crea y vende obra hecha en lienzos, papel, hasta obras originales como reproducciones, a través de su página www.sebastianmorenocoronel.com 

A los nuevos creadores recomendó utilizar todas las herramientas a sus posibilidades y valerse incluso de la tecnología para desarrollarse.

“Tienen un mundo de posibilidades, ahora es más fácil que te muevas por el mundo, que viajes o que te vayas a vivir en otro sitio”.

Aprovechen cualquier oportunidad que tengan para hacer lo que realmente sientan y que no permitan que nada los detenga y les haga sentir impotentes o incapaces“.

“Si yo crecí sin electricidad pude hacer lo que hago, ellos que han nacido con la tecnología pueden hacer mucho más”.