David Alfaro Siqueiros, rebelde y público

El Museo Cabañas presenta la primera muestra en Jalisco de este gran muralista mexicano

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Se podría decir que el pintor chihuahuense David Alfaro Siqueiros (1896 – 1974) era un centennial de su época.

Era un rebelde tanto política como artísticamente. Y en ocasiones sus ideas sobre hacer que la pintura explorara otras disciplinas del arte y no se centrara en el puritanismo de la corriente muralista mexicana hacía enojar a algunos de sus colegas que tenían finta millennials o más bien de boomers.

«Una da las características de Siqueiros era su preocupación de cómo el muralismo realmente se iba a integrar a la generación de un espacio público, y no sólo en las pinturas al fresco al interior de grandes edificios de gran renombre como el Antiguo Palacio de San Ildefonso, donde es la cuna del muralismo».

«Desde un principio, concebía los murales para el exterior», agrega Víctor Palacios Armendariz, curador en jefe del Museo Cabañas, quien menciona que Siqueiros trabajaba para materializar esa idea, pues una de las críticas hacia el muralismo mexicano, es que pretendía llegar al pueblo pero desde sitios donde el pueblo mismo no tenía acceso.

«Siqueiros decía que había que sacar la obra a las calles y así sí la iban a ver»

Algunos vestigios del camino que este artista trazó, hasta consolidarse como uno de los tres grandes muralistas mexicanos, se puede ver en la muestra David Alfaro Siqueiros. La construcción de lo público.

Misma que se puede visitar hasta el 29 de enero, en las salas 8 a 10 del Museo Cabañas.

Se trata de la exhibición del acervo artístico y documental perteneciente a la Sala de Arte Público Siqueiros, donde fue la morada del artista en Polanco, en la Ciudad de Mexico.

«Uno de los afanes de Siqueiros era crear un sistema constructivo, que sostuviera el discurso político e ideológico. Primero construía el cascarón geométrico y sobre eso integraba las figuras que caracterizan al muralismo».

Como buen centennial de la época, este artista plástico buscó integrar tecnologías alrededor de la pintura que hoy damos por sentadas, como es el cine o la fotografía, o la esculto-pintura, que realizó en Ciudad Universitaria de la UNAM o el Polyforum Siquieros.

«Al ser el más joven de los muralistas famosos, fue natural que se relacionara con lo tecnológico«, explica el curador del Museo de Cabañas.

En la exhibición se puede incluso revisar la evolución como artista que parte de lo decorativo a lo figurativo y luego casi a lo abstracto, con intereses en los fenómenos ópticos.

En los pasillos del museo pueden observarse fotografías de los procesos de los murales, bocetos y reproducciones miniaturas como el de La Caja Plástica, donde se mostraba cómo el mural envolvía a los espectadores tanto en los muros, pisos y bóvedas de espacios, para lograr una experiencia inmersiva.

Tales logros los materializó el mural Ejercicio plásticoen una bodega de Buenos Aires, Argentina, o el de Por una seguridad completa y para todos los mexicanos, en el Hospital de La Raza, en la Ciudad de México.

«Siqueiros también fue escritor, uno de sus libros se llamó Cómo se pinta un mural, y generó muchísima polémica porque Orozco y Ribera dijeron que justo así no se pinta un mural».

«Él escribía mucho, fue político y militante, aguerrido como él solo (incluso participó en el ejército de Venustiano Carranza durante la Revolución Mexicana y como voluntario en la Guerra Civil Española, en el bando de los republicanos)».

Esta exposición parte de la curaduría original de la Sala de Arte Público Siqueiros y se realiza a propósito de las actividades de los 100 Años del Muralismo Mexicano por parte del Gobierno de Jalisco.

De hecho, es la primera vez que en el Museo Cabañas se encuentra al mismo tiempo la obra de tres grandes de la pintura en México: José Clemente Orozco, con los murales dentro del recinto; David Alfaro Siqueiros, con la muestra mencionada, y la exhibición del cuadro Sueño y presentimiento, de María Izquierdo, quien no pudo convertirse en muralista debido a la discriminación de género de la época.